jueves 27 de agosto de 2009



ALABAMA habría sido un buen lugar para empezar,
pero nos quedaba lejos, sus orillas
no rozaban con las nuestras, con las ganas
de dejar aquel temblor mientras el cuerpo se vaciaba.


Aquel rumor de viandantes vencidos agotó
la paciencia del desierto, la fatiga de lo ajeno.
Inútiles, las sombras terminaron por extinguirse mientras
paseabas,
indiferente a la suavidad de aquella piel cercana.


Y bajamos la noche con nuestras manos,
en aquel bastión abarcable por el fuego que serenaba
la frialdad ante la mudanza de piel,
como quien
se resiste a abandonar el puñado de tierra que guarda en su mano.

AVEMARIAPURISIMA

domingo 25 de enero de 2009



ritmo de organillo y abanicos golpeando
contra el pecho,


coreografía de misa de ocho, señoras
agrupadas desfilan hacia la iglesia,
negro que se perfila entre las casas de piedra y cal blanca
resistentes en la planicie.


Y la calina derrite los volúmenes
y palpas ese vaho de infierno premonitorio camino de la parroquia,


avemariapurisima
sinpecadoconcebida


y al unísono, los abanicos
textura de metrónomo de iglesia

oremos,
y el párroco levanta la sangre de Cristo
(o el Jumilla que le sobró de la cena de anoche)

NACIMIENTO

miércoles 17 de diciembre de 2008


Quemas inesperadamente las alas en delirio,
y la mañana se presenta tan desierta como un sueño en Siberia
pretenderás abarcar el mundo vertido
en el fondo de esa fábrica de arena,
deja
que los manuales de ficción de vidas
se autofabriquen,
y perfecciona tu trabajo en la inestable soledad que provoca el nacimiento.
Y derrama agua dentro de ese vientre que gesta tus presagios.

en aquel pais......

miércoles 19 de noviembre de 2008



En aquel país los hombres caminaban de espaldas, cuando la ira los contenía lo hacian a cuatro patas. Intuían en el fluir diario al resto de viandantes, se los cruzaban por la calle pero no hacia falta girar la cabeza.


En aquel país no conocían la electricidad y miles de luciérnagas iluminaban las esquinas de cada avenida encerradas en peceras de cristal.


Y cuando gire la cabeza no me convertí en estatua de sal.

No hizo falta.

TEMPUS

miércoles 22 de octubre de 2008


La vida de un hombre se esgrime leyendo

las lustrosas horas del pasado,

espacios sin registros grabados ancestrales

y esclavos remando en galeras,

el hombre cierra el libro, polvo y los esclavos continúan...

como lo hacían esos antiguos escritores de viajes

engrasando continuamente su reloj de bolsillo mientras

avanzaban a través de las fronteras literarias

invisibles en la actualidad.

La vida de ese hombre recurre a los retratos y ofelias sumergidas,

despierta en él la necesidad

de describir la tierra, de explorar

y dibujar jirones de luz donde se creyó que no existía el día.

Ese hombre levanta la piel que cubre la Historia

en la expresión contenida de las odaliscas que se atusan el pelo

tras la vidrieras del tiempo en aquellos jardines de Bizancio.

El peso del retratista descansa entre pigmentos naturales

y etéreas sedas rodeando el rostro de palaciegas mujeres,

demostraron así, la fragilidad del personaje.

La vida de un hombre pertenece a sus intentos

de redescubrir las prisas que ocasionan

pretenciosas, el devenir de las huellas en sus retratos.

NAO ME ARREPENDO

viernes 17 de octubre de 2008


no cuelgo manos de escultor en el perchero

como tampoco dejo mi piel secando

al sol de mi patio aritmético, pretendo

no abrumar mi conciencia con torpes

alucinaciones pero sí

dejo a un lado -encogida por el frío-

y ansiosa

por abandonar esta larva

mis cefaleas y mis miedos,

nao me arrependo


¿aún quieres saber por qué huyo?

CALEIDOSCOPIO

jueves 9 de octubre de 2008

el cartero transporta los esfuerzos mientras
el niño vigila los caminos,
sorprende la facilidad en la metáfora:
la rama encontrado en el suelo se transforma
en bara de mando, ejércitos de reducidos y minúsculos soldaditos
saltan y corretean por los montes,
la niña de trapo y algodón pinta sus labios con carmín rosado
mientras espolvorea con harina sus mejillas, divas del cine mudo.
Los jazmines en la mesita de noche revolotean por la habitación
y debajo de las sabanas esconden historias traídas desde
muy lejos,
y el mantel alrededor de la cintura, de blanco puro salpicado
por violetas gira y gira cual bailarina del ballet ruso,
sus briznas de pelo brillan por los rayos de sol detenido
tras el sauce del pueblo,
cerca está la alberca mar de todas las infancias
y las gafas de buzo y las aletas y el Capitán Nemo
bucea
salvando rutinas y costumbres y las tardes de verano
y celebrando cada imagen
como en aquellos caleidoscopios.